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Ucrania (III): claridad

Con claridad y en un lenguaje muy simplificado para que se entienda:

  1. La OTAN cercó a Rusia. El capitalismo occidental codicia las inmensas riquezas de Rusia y la quiere desmembrar. Es un hecho palpable y concreto.
  2. Los capitalistas llevan décadas trabajando para impedir que se produzca lo que para ellos es su peor pesadilla: que la clase obrera vuelva a tomar el poder. Para ello desataron el revisionismo histórico con todas sus falsificaciones, la mentira anticomunista más atroz. Las ex repúblicas soviéticas fueron intensamente agredidas por la CIA (y sus propias burguesías) en esta operación de alienación masiva destinada a erradicar un eventual resurgimiento comunista cuando las injusticias, horrores y penurias del capitalismo comenzaran a hacerse insoportables para la clase trabajadora.
  3. En la siembra de esas mentiras e ignorancia, y para terminar de abrumar la capacidad de percepción de la realidad de una clase trabajadora arrojada a lo peor de la alienación capitalista, los arquitectos de la alienación ideológica sumaron la siembra del nacionalismo y el cultivo de las infames teorías de la “supremacía racial”, con la ayuda de los nazis y descendientes de nazis que la CIA y diversos servicios secretos occidentales se encargaron de reciclar tras la segunda guerra mundial [se estiman en unos 200.000 los nazis salvados y reciclados para seguir sirviendo en la cruzada anticomunista de la burguesía, varios de ellos fueron colocados en altos mandos de la OTAN, en instituciones “educativas”, en puestos de poder en diversos Estados, otros fueron incluso utilizados como grupos de sabotaje dentro de la URSS].
  4. En el actual contexto de agresión de la OTAN, brazo armado del gran capital estadounidense y de sus aliados, contra Rusia, es evidente que hay que denunciar las manipulaciones y mentiras otanistas. Denunciar la manera en que Ucrania ha sido nazificada por la injerencia estadounidense, por un trabajo de décadas de alienación masiva, la manera en que es armada y utilizada por la OTAN para adelantar una guerra proxy contra Rusia. A la OTAN y a la oligarquía ucraniana no les importa en lo más mínimo la población ucraniana: desde 1991 la están expoliando y alienando, bombardeándola de mentiras históricas y pauperizándola; las gigantescas infraestructuras construidas por la URSS han sido privatizadas, las tierras ucranianas vendidas a Black Rock y demás capitalistas de Occidente. Las mujeres más empobrecidas de la clase trabajadora son usadas como “vientres de alquiler” o en la explotación de la prostitución.
  5. El genocidio perpetrado por el régimen de Kiev contra la población del Donbás comenzó en 2014 y ha sido obviamente silenciado por el aparato de propaganda occidental. La represión política brutal ejercida contra los comunistas por parte del régimen filonazi de Kiev también ha sido totalmente silenciada. Un claro ejemplo de ello es el silenciamiento de la masacre perpetrada por los ucronazis contra la Casa de los Sindicatos de Odessa.
  6. Con los presupuestos públicos que paga la clase trabajadora, con sus impuestos, los Estados de la OTAN están financiando neonazis en Ucrania, están inyectando sumas billonarias del presupuesto público a las arcas de un puñado de capitalistas: los magnates del complejo militar industrial. La clase trabajadora es cada día más explotada, saqueada y empobrecida.
  7. El informar y denunciar la abyecta guerra de la OTAN, el denunciar su proceder neocolonial y fascista, no implica que haya que cerrar los ojos ante la realidad compleja de quienes se le oponen hoy en el campo de batalla. Es evidente que Rusia es un país capitalista, y precisamente ahí radica su mayor debilidad. Los intereses y poderes privados que eso comporta, son obviamente algo muy distante del interés común. Los otanistas hacen y harán todo lo posible para exacerbar divisiones internas, el lucro capitalista y el interés privado son un filón que ahondan constantemente.

Extracto de canal telegram Capitalismo es Barbarie

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